El día a día
Hábitos Temporales: Notas que pueden servirte 

Hábitos Temporales: Notas que pueden servirte 

Este artículo fue escrito por Catalina Núñez, Asesora en Gestión del Tiempo y Organización. Para hablarte del tema de Hábitos Temporales y generación de hábitos a largo plazo.  

Hace poco cumplí los primeros 3 meses desde el lanzamiento de mi boletín “Para Hacer y Dejar de Hacer”. Justamente hice un corte en ese punto, un trimestre, para analizar la experiencia. Lo hago a los 3 meses porque ese es el periodo, en el que desde hace algunos años he venido analizando y experimentando con los “hábitos temporales”. 

Desde finales de 2019 y durante la pandemia, estuve probando algunos hobbys y actividades por al menos 3 meses. Es que es inevitable, para muchos de nosotros, que incluso teniendo impulso e interés por una actividad, en algún momento experimentaremos resistencia. Ya sea por pereza, cansancio y/o pérdida del impulso inicial.  

Entonces, mi plan era empujarme para aprender a atravesar esas “paredes” cuando aparecieran. No dejarme sucumbir por el deseo de ya no hacerlo más. Lo cual es incluso más propenso a suceder, si las actividades son realmente por puro gusto. Creo que muchos podemos reconocer ese dulcecito que se siente cuando nos damos permiso de no hacer algo que no queremos hacer. >> Hoy no voy a esta clase, porque igual es por gusto, y la otra semana otra vez no fui, y así pasaron los meses y nunca volví.  

Por cierto: ¿Mi boletín va a durar solo 3 meses? 

No, para nada. De hecho, ahora estoy en ruta hasta cumplir el año (diciembre 2025). Cuando volveré a hacer otro corte y análisis. Mi boletín no es un hobby, por más que me divierta y disfrute hacerlo. Lo preparé mucho con la meta de que fuera un servicio gratuito de al menos un año. Es parte de mi trabajo y forma parte de una estrategia. Se trata de cómo puedo aportarles consejos y puntos de vista a ustedes, para ayudarles a organizarse, priorizar y tomar decisiones, que los ayuden a trabajar duro pero en paz, y descansar sin culpa. (Si te interesa, suscribite aquí). 

Pero sí, el primer trimestre iba a ser la prueba real del boletín. Incorporándolo a mi rutina, escribiendo el material y preparando todo para cada quincena. Sabía que iba a poner a prueba mis decisiones. Por ejemplo, sobre si la estructura era la correcta o si el diseño me seguía gustando. Sabía que en un punto iba a tener la tentación de querer ajustarle algo, y eso en mi caso, iba a ser una distracción de lo que realmente debía ser mi enfoque: escribir. Entonces uno de los retos era aguantar ese impulso de meterme a ajustar detalles antes de acabar el trimestre. Porque uno cree que todo es súper urgente, pero muchas veces debe imperar seguir adelante y no distraerse. Es un pulso con el ego y la confianza en las decisiones propias.  

Sabía también, que los primeros correos se me iban a hacer más fáciles en cuanto a definir el tema, porque tenía muchas notas listas; pero quizá los siguientes serían un poco más retadores. También sabía que habría semanas en las que sería más difícil mantener la rutina, porque siempre surje algo: algún inconveniente de trabajo o familiar, no sentirse tan bien física o anímicamente, etc. Sin importar la ilusión y el impuso, los retos de todos modos iban a llegar.  

Regresando al tema de los hábitos temporales: 

¿Es un hábito si lo que hacemos dura solo 3 meses y paramos? 

Si leés un poco sobre hábitos, verás que no hay un consenso sobre cuánto tiempo se tarda en crear uno. En algunas fuentes leerás que 21 días, otros dirán que varios meses o incluso hasta casi un año. También que depende de cuánto difícil es ejecutar la acción, por sí misma, qué tanto nos cuesta a nosotros particularmente y el contexto que nos rodea. 

¿Cómo se caracteriza un hábito?  

Básicamente porque es una acción que se vuelve muy natural, casi automática, e incluso nos hará falta si no lo hacemos. Talvez te ha pasado, que pensás que “deberías hacer X cosa” o “dejar de hacer Y cosa”. Muchas veces en torno a salud, por ejemplo, se piensa en hábitos “para siempre”. Son necesarios, sí. Un deber, sí. Pero se vuelven muy difíciles si se encaran viendo hacia el infinito.  

¿Cuál es la ventaja de los hábitos temporales?  

En realidad se convierte en ventajas, cuando los activas con cierta frecuencia: 

  • Vas a ir desarrollando la habilidad o hábito “sombrilla”, el cuál es precisamente: mantener en tu vida cotidiana, una actividad, por al menos un tiempo.  
  • Podés desarrollar también el gusto o hábito de probar cosas nuevas. De darte la oportunidad de interesarte por un tema o actividad, e involucrarte en ello para saborear una nueva experiencia.  
  • Y la ventaja que más me emociona: Desarrollar la habilidad de poder ARRANCAR sin mucha demora. Eso es lo que me está pasando a mí. Cada vez se me hace más sencillo comenzar con las cosas que deseo, necesito o debo hacer. Apegarme a los 3 meses también se me hace cada vez más sencillo.  

¿Empezar pensando en que será una actividad temporal hace que luego la dejemos botada apenas termine el periodo? 

Pues dependerá de cada quién, de por qué inició y de cómo le fue. Pero no necesariamente por arrancar pensando en un periodo finito, eso hará que salgás corriendo apenas acabe reloj. Por ejemplo, te puedo contar que yo tuve una época de aprender instrumentos musicales, estuve 3 meses en piano, y finalmente lo extendí, creo al menos 6 meses. Estuve en bajo y también en canto. Luego se me antojó trompeta, y ese también lo terminé extendiendo. Las clases de trompeta las tuve que pausar porque me iba de viaje y pues, una trompeta está complicado llevársela. Pero de todas las experiencias musicales, es el instrumento al que más ansío regresar algún día. Pienso en ello con cierta recurrencia, y creo que mucho tiene que ver con tener la certeza de que si quiero, puedo hacerle un espacio en mi semana.  

¿Sabés qué acabo de pensar?  

(No lo tenía anotado en el material de este artículo, que he estado trabajando hace tiempo).

Que otro punto súper a favor de comenzar pensando en un periodo finito, en lugar de pensar en que vas a estar en, no sé, guitarra, “para siempre”, hace que nos relajemos con la inversión inicial, y una inversión inicial baja también cierra la brecha de tiempo en que soñamos hacer algo y lo terminamos haciendo.  

Me explico: no te haría falta ponerte presión por comprar la mejor guitarra que tu presupuesto pueda conseguir. Podrías pedir prestada una por 3 meses (te apuesto que hay miles de guitarras sin hacer nada en la esquina de la casa, de mil personas que iniciaron clases pensando que aprenderían guitarra “para siempre”). Podrías alquilar una o comprarte la más barata que encontrés. Al final del periodo que elegiste, podrías decidir si comprarte una mejor, y si no seguís, no perdés dinero o no mucho dinero. Yo me compré la trompeta más barata que pude conseguir, bonita (me dí ese gusto, elegí el color) pero barata. 

Foto de la trompeta que tuve durante mis clases.

Esta era mi trompeta.

¿Y los hábitos temporales que hay cero intención de extender? 

De hábitos, actividades, deseos, deberes y necesidades podemos hablar una eternidad. Hay todo tipo de ejemplos. Fácil podríamos hacer ejemplos de actividades sin recurrencia, para las cuáles generar una dinámica en tu agenda, pero que al terminar no volverás a hacer nunca más. Por ejemplo, vas a tener un examen de admisión o una prueba profesional específica.  

Podrías entonces hacer un plan de estudios y entrenamiento de X meses. Te organizás para estudiar y prepararte mucho. 4 días a la semana, de tal a tal hora, vas a estudiar. Tal día a la semana, por la mañana, harás exámenes de práctica. Y cada 3 sábados vas a ir a una sesión presencial.  Llegó el momento, hacés el examen, se acabó el periodo donde tenías esos hábitos semanales de estudiar/practicar/reunirte. Y listo, esa dinámica por la razón que sea nunca más la tuviste que repetir.  

Vas a ganar. Siempre vas a ganar. Porque tuviste la experiencia, lo hiciste, y aunque luego la actividad (el hábito) cambie de forma, no cambia el fondo. El fondo es que te propusiste algo y lo hiciste. Eso te marca.  

En el fondo, todo lo que hacemos va creando quiénes somos:  

Sea que decidás enfocarte en una actividad por un tiempo, y al cumplir el tiempo no volvés a hacerla. Sea que comenzaste la actividad solo con el compromiso de hacerlo por un tiempo, pero luego te quedaste haciéndolo. Estoy segura que vas a desarrollar muchísima confianza para emprender, para no demorar mucho tus deseos, satisfacer tus necesidades o cumplir con algún deber. Estoy segura que cada vez que algo se te cruce por la mente, no vas a pensar en que “algún día” lo harás, sino que te animarás más rápido a intentarlo, a arrancar. Incluso confianza en que si deseás comenzar a generar un hábito podés dar el primer paso.Y eso es lo más perfecto, porque sin arrancar no hay nada, sin arrancar no hay 3 meses y mucho menos “para siempre”.   

Así que, en resumen:

Lo que más quisiera que te quede de este artículo es que yo te aliento a que al menos lo intentés. Eso (vos sabés qué es, siempre tenemos algo). Hacelo de la manera más organizada posible, para que te comprometás aunque sea un corto periodo. Pero no le des muchas largas. Probalo, disfrutalo y aguantá las ganas de dejarlo si es muy pronto. Estoy segura que al final habrá ganancia en la experiencia, sea que te haya gustado o no, y que no será la última vez que intentés algo.  

Me gustaría mucho leerte. Saber qué opinás de estas ideas y/o qué experiencias has tenido con los hábitos temporales o al tratar de crear un hábito a largo plazo. Podés dejarme un comentario aquí abajo o escribirme en mi cuenta de Instagram.

Gracias por tu tiempo.

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